Baúl Magis

En la fachada de la calle de cualquier colegio de la Compañía, hay un alboroto necesario: sillas que se arrastran, risas de recreo y el murmullo constante del descubrimiento. Sin embargo, existe un instante, casi imperceptible, en el que el ruido cesa. Es el momento en que un alumno de Primaria, frente a una realidad que le desborda, se detiene a pensar que el mundo no termina en el borde de su pupitre.
Hace quinientos años, un hombre herido se detuvo a leer. En aquellas páginas encontró historias que no solo informaban, sino que transformaban el pulso de su vida. Íñigo recordó, tiempo después, esas páginas y descubrió, frente a la corriente del río Cardoner, que quería «MÁS»: ser más amigo de Jesús, estar más cerca de los demás, hacer cosas grandes. En su tiempo, ese «MÁS» se decía MAGIS. Hoy, en nuestras aulas, ese deseo sigue vivo y tiene un lugar donde guardarse: el Baúl MAG+S.


