
Momentos de cooperación

Abrazamos las diferencias sociales

Comprometidos por una causa
En el Colegio San Ignacio de Oviedo entendemos que la excelencia académica carece de sentido si no va acompañada de una profunda calidad humana. Nuestra misión educativa no se limita a la transmisión de conocimientos curriculares; aspiramos a formar ciudadanos conscientes, compasivos y comprometidos con su entorno. Es en este punto donde el Servicio Social deja de ser una actividad extracurricular para convertirse en un pilar vertebrador de nuestra identidad institucional.
Dependiente directamente del Departamento de Pastoral y Formación Cristiana, el Servicio Social no es un voluntariado esporádico, sino una asignatura de vida. Es el espacio donde nuestros alumnos ponen a prueba sus valores, confrontan realidades distintas a la propia y descubren, en primera persona, el significado de servir. A través de un programa estructurado, riguroso y acompañado, buscamos que cada estudiante transite de la empatía teórica a la solidaridad activa, integrando en su ADN el lema que nos define: ser hombres y mujeres para los demás.
Para garantizar que la experiencia sea transformadora y no meramente asistencial, hemos diseñado una metodología de acompañamiento integral. El servicio no comienza el día que el alumno llega al centro de destino, sino mucho antes, y continúa mucho después. Bajo la supervisión de un Coordinador de Servicio Social, articulamos el curso en tres fases diferenciadas que aseguran la asimilación de la experiencia:
1. El Despertar de la Vocación (Preparación)
El proceso se inicia con un Encuentro de Presentación. En esta primera fase, no solo explicamos la logística; trabajamos la motivación. El objetivo es que el alumno no perciba el servicio como una obligación, sino que le "encuentre el gusto" a la entrega. Desmontamos prejuicios, calmamos ansiedades y planteamos el servicio como una oportunidad de autodescubrimiento.
Tras esta sesión, cada alumno realiza un ejercicio de introspección completando un formulario de intereses. No asignamos destinos al azar. Realizamos entrevistas individuales con cada chico y chica. Este paso es crucial: escuchamos sus inquietudes, sus miedos y sus preferencias para designarles el lugar donde mejor puedan desarrollar sus talentos y donde el reto sea asumible pero estimulante. Buscamos el vínculo perfecto entre las necesidades de la institución y el perfil del alumno.
2. La Inmersión Formativa
Antes de iniciar su labor, la improvisación se reduce al mínimo. Cada centro colaborador ofrece una sesión de formación específica (Hora Cero). En ella, los alumnos:
-
Conocen las instalaciones y al equipo profesional que lidera el centro.
-
Entienden la realidad de los usuarios (ya sean personas mayores, niños o personas con discapacidad).
-
Reciben instrucciones claras sobre sus tareas y límites.
-
Disponen de un espacio seguro para resolver dudas operativas antes de la acción.
3. Acción, Revisión y Cierre
Durante el curso, se realizan encuentros de seguimiento. Destaca el Encuentro de Revisión Intermedia, un alto en el camino para compartir vivencias, corregir rumbos y reforzar el compromiso. Finalmente, el curso culmina con un Encuentro de Cierre, diseñado para procesar emocionalmente lo vivido y ayudar al alumno a interiorizar cómo esta experiencia ha cambiado su perspectiva del mundo.
responsabilidad y crecimiento humano más allá de las aulas.
Nuestros Ámbitos de Actuación: Realidades que Transforman
El Servicio Social del Colegio San Ignacio se despliega en una red de colaboración con instituciones de referencia en Oviedo. A través de acuerdos directos o mediante la colaboración con Cáritas, nuestros alumnos se integran en tres grandes áreas de necesidad social. Cada una de ellas plantea desafíos únicos y ofrece aprendizajes distintos.
A. Discapacidad e Inclusión: Rompiendo Barreras
En este ámbito, el objetivo es derribar la barrera del "nosotros" y "ellos", fomentando una mirada de igual a igual que valore la dignidad de cada persona más allá de sus limitaciones físicas o cognitivas.
- CAI ASPACE (Parálisis Cerebral): Aquí, el servicio es una lección de paciencia y comunicación no verbal. Nuestros alumnos aprenden que la conexión humana trasciende el lenguaje hablado, apoyando a usuarios con parálisis cerebral y descubriendo la riqueza de la diversidad funcional.
- Club Art-Chivo (Deporte Adaptado): A través del acompañamiento al grupo adaptado de baloncesto, los estudiantes vivencian el deporte como una herramienta de inclusión. No se trata solo de jugar, sino de facilitar que otros jueguen, comprendiendo el esfuerzo y la superación personal como valores compartidos.
En una sociedad que a menudo olvida a sus mayores, nuestros alumnos se convierten en un puente intergeneracional. Su presencia lleva energía, novedad y escucha activa a quienes tienen mucho que contar pero pocos oídos dispuestos.
Colaboramos estrechamente con:
- Centro de Día Vetusta y Centro de Día Campillín: Espacios donde el apoyo se centra en la estimulación cognitiva y la compañía durante las actividades diurnas.
- Residencia Santirso y Residencia Ovida: En el entorno residencial, la labor se torna más íntima y personal. El simple acto de conversar, pasear o compartir un juego de mesa combate la soledad no deseada y enseña a nuestros jóvenes el valor del respeto, la paciencia y la gratitud hacia la generación que construyó nuestro presente.
Trabajar con niños en situación de vulnerabilidad coloca a nuestros alumnos en una posición de responsabilidad inédita: se convierten en modelos a seguir.
- Colegio Público Buenavista II y Centro Socioeducativo Xuntos: El apoyo escolar y lúdico en estos centros permite a nuestros estudiantes devolver parte de lo que han recibido, ayudando a niños con menos recursos a avanzar en sus tareas y a disfrutar de un tiempo de ocio saludable.
- Proyecto Alba (Cáritas): En iniciativas como esta, la realidad social se hace palpable. El servicio aquí implica ofrecer seguridad, afecto y normalidad a menores que atraviesan contextos familiares o sociales complejos.

Ayudando en el aprendizaje integral

Acompañando a nuestros mayores

Parte del proceso de cambio

Socialmente comprometidos
Organización y Rigor: Un compromiso profesional
Para que el Servicio Social sea formativo, debe ser tomado con la seriedad de un compromiso profesional. No jugamos a ser voluntarios; nos formamos para ser ciudadanos responsables. Por ello, la gestión logística es estricta y transparente.
Control y Asistencia:
Educamos en la responsabilidad. Al inicio de cada mes, enviamos a los centros las listas de asistencia. Los alumnos deben firmar en cada sesión, y estas listas se auditan mensualmente para contabilizar las horas realizadas. Sabemos que la constancia es la base de la confianza. Por ello, disponemos de un Protocolo de Aviso de Faltas. Si un alumno no puede asistir por causa mayor, debe gestionar su ausencia con antelación y profesionalidad, comunicándolo a su debido tiempo y comprometiéndose a recuperar esas horas posteriormente. De este modo, aprenden que su presencia importa y que su ausencia tiene consecuencias en las personas a las que acompañan.
La Red de Acompañamiento:
El alumno es el protagonista, pero nunca está solo. Hemos tejido una red de seguridad y supervisión que involucra a toda la comunidad del San Ignacio:
- El Coordinador: Enlace constante con los centros y gestor de la estrategia global.
- Los Tutores: Mantienen una comunicación fluida con el Servicio Social. Conocen el desempeño de sus tutorados y nos ayudan a integrar esta experiencia en la evaluación global del crecimiento del alumno.
- Grupo de Adultos Acompañantes: Una pieza fundamental de nuestro engranaje. Padres, madres, docentes y ex-alumnos donan su tiempo para supervisar y apoyar en aquellos centros que, por su naturaleza, requieren un refuerzo externo. Esta presencia adulta garantiza la seguridad y eleva la calidad del servicio.
El Servicio Social no termina cuando se completan las horas estipuladas. Su éxito real se mide años después, cuando nuestros egresados, ya inmersos en su vida profesional y familiar, continúan tomando decisiones basadas en la ética del cuidado y la justicia social.
Al cruzar las puertas de ASPACE, Ovida o Xuntos, nuestros alumnos no solo "hacen cosas" por los demás; permiten que la realidad los toque y los modifique. Aprenden que la fragilidad es parte de la vida, que el tiempo entregado es el bien más preciado y que, en última instancia, el que más recibe es siempre el que da.
Esta sección web es un testimonio de esa labor silenciosa pero constante. Es una invitación a las familias para que apoyen este proceso, a las instituciones para que sigan confiando en nosotros, y sobre todo, un reconocimiento a nuestros alumnos, que cada semana demuestran que la esperanza tiene un rostro joven y comprometido.
FORMULARIO DE CONTACTO
Puede utilizar nuestro formulario de contacto directo para enviar un mensaje, o consultar cualquier duda sobre el funcionamiento del Servicio Social.
Documentos Informativos del Servicio Social
Nuestro proyecto apostólico social
Memoria del Servicio Social Jesuita







